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DESCRIPCIÓN
TÉCNICA DE LA PRUEBA Generalidades
La
prueba aplicada a los futuros estudiantes de secundaria mide el nivel de
desarrollo de las habilidades para el aprendizaje.
Las habilidades consideradas, como se ha dicho, son las
relacionadas con el procesamiento de información verbal, de información
matemática y de información gráfica.
A cada tipo de información corresponde un subtest dentro de la
prueba.
Es importante
insistir en que la prueba no mide el dominio de conocimientos
disciplinares abordados durante el 6° grado de educación primaria, por
lo que no deben realizarse inferencias sobre lo que el alumno “sabe” a
partir de los resultados obtenidos. Esto no significa, sin embargo, que los conocimientos
disciplinares sean estrictamente prescindibles: se ha mencionado ya que las habilidades implican
conocimientos procedurales, asociados al manejo de códigos, principios y
algoritmos provenientes del campo de los conocimientos declarativos.
Conviene tener en cuenta que el “...conocimiento declarativo pone
el acento en el qué se conoce, es decir, se refiere al conocimiento de los hechos.
[En tanto que] las
estrategias o el conocimiento procedural se refiere al cómo,
es decir, al conocimiento sobre el tipo de reglas que debemos aplicar para
realizar una tarea o resolver un problema”.[1] Para
cumplir con el propósito de medir el desarrollo de habilidades, la prueba
está conformada con preguntas de diferente grado de dificultad.
En algunos casos, el grado de dificultad ha sido establecido con
gran precisión mediante el modelo de análisis estadístico de G. Rasch,
al cual se hará referencia en el apartado “Procesamiento de los
resultados”. En otras
ocasiones, el grado de dificultad ha sido estimado por los expertos
responsables de la elaboración de la prueba, quienes han considerado
alguno de los siguientes aspectos, o dos o tres de ellos:
1) la dificultad teórica
de la tarea impuesta; 2)
la complejidad de la habilidad específica que se mide en cada
pregunta; 3)
el grado de asimilación que tiene la pregunta con otras cuya
dificultad ha sido determinada usando el modelo de Rash. Las
preguntas de la prueba son de opción múltiple, de tal modo que el
instrumento se clasifica como una prueba
objetiva. Al tomar la
decisión de utilizar este tipo de instrumento no se ignoró que son
numerosos los miembros de la comunidad educativa que objetan las pruebas
de opción múltiple enfatizando sus limitaciones intrínsecas o los
supuestos teóricos y epistemológicos que subyacen en su confección.
Se tuvo en cuenta que, en muchos casos, las críticas apuntan,
efectivamente, a los inconvenientes de utilizar pruebas de este tipo en
circunstancias a las que respondería mejor otra clase de instrumentos.
Pero es cierto también que en otras ocasiones las críticas pasan
por alto que, ante circunstancias específicas, las pruebas de opción múltiple
siguen constituyendo la única herramienta de la que dispone la medición
educativa hasta el presente. De
hecho el importante desarrollo del software para análisis de respuestas
ha favorecido la permanencia y uso de este tipo de instrumentos en el ámbito
educativo, pues aporta recursos diversos y de constante interés tanto
para retroalimentar a los expertos elaboradores de pruebas, como para el
conocimiento de varios aspectos de la población sustentante del examen.
Así,
el diseño del IDANIS planteó desde un principio la disyuntiva de
utilizar pruebas objetivas de opción múltiple o bien pruebas de otro
tipo. Los problemas, búsquedas
y propuestas de esta etapa confirman la percepción de Glass y Ellet,
quienes definen el ámbito de la evaluación “...como un conjunto de
actividades teóricas y prácticas sin un paradigma ampliamente
aceptado...”.[2]
Vale la pena apuntar que la reticencia inicial a emplear pruebas
objetivas de opción múltiple se basó en dos hechos:
por un lado, el que éstas tienen su origen en la tecnología
educativa; y, por el otro, la
aparente incongruencia entre el fin de las pruebas de este tipo, que miden
“lo observable”, y el propósito del IDANIS, que consiste en
aproximarse a lo implícito puesto en juego por los sustentantes.
En otras palabras: en apariencia existiría una incongruencia al usar un tipo de
instrumento dirigido comúnmente a la medición de productos, siendo que el propósito del IDANIS es medir procesos. No
obstante, las circunstancias a que debía adecuarse el instrumento
definieron la elección de la prueba objetiva con reactivos de opción múltiple
pues las ventajas que ofrecía eran mayores respecto a cualquier otro tipo
de instrumento. Tales
ventajas son las siguientes: 1. Aplicación masiva, garantizando una homogeneidad en el proceso de
administración, que se traduce en una oferta equitativa para los
aspirantes. 2. Diseño e instrumentación de una logística para la aplicación,
en la cual las funciones de los participantes se definen y deslindan sin
ambigüedad. 3. Registro de las respuestas del sustentante en una hoja para lector
óptico, independiente del cuadernillo de preguntas. 4. Registro de las respuestas del sustentante en un lapso breve. 5. Medición de una mayoría de los niveles en que se clasifica el
desarrollo de las habilidades para efectos del proyecto. 6. Lectura inequívoca de las respuestas emitidas por el sustentante. 7. Calificación por
medios electrónicos, lo cual garantiza una eficiencia del 100% en esta
fase del proceso. 8.
Conformación de una base de datos a partir del levantamiento, lo
cual permite la consulta rápida y un procesamiento ágil de la información
para efectos de emisión de resultados, retroalimentación al Sistema
Educativo Nacional e investigación educativa. 9.
Proyección de una total transparencia hacia los sustentantes,
usuarios y participantes. Como
una consecuencia de la elección del tipo de prueba, los expertos de la
DGE realizaron una redefinición de la manera en que debían construirse
las opciones presentadas al sustentante en cada pregunta.
Es decir, que más allá de los lineamientos clásicos[3]
para la confección de preguntas de opción múltiple, resultó necesario
puntualizar la manera en que debería estructurarse cada opción. El
hecho anterior merece ser comentado aún sea brevemente, en vista de que
representa un producto del estudio: En
efecto, dado que la medición de las habilidades plantea la necesidad de
conocer los posibles errores de
procedimiento en que incurriría el alumno, se decidió que las
opciones incorrectas presentaran necesariamente errores característicos,
cuya interpretación pudiera conducir al esclarecimiento de los aspectos
que interfieren en la solución de la tarea.
En este sentido, la elaboración de los distractores ha significado
un ejercicio de suma importancia en la medida que ha obligado a una mejor
caracterización de las habilidades y su construcción y desarrollo por
parte del sujeto. Como se comprende, el resultado de este diseño es una fuente
de información sumamente rica en relación con qué estrategias aplican
los alumnos y cómo lo hacen. Por
el cúmulo de información que significa, la explotación de este
abundante bagaje sólo se ha realizado a partir de algunas muestras hasta
la fecha. Particularidades La
estructura del IDANIS se presenta en el siguiente cuadro: ESTRUCTURA
SUBTEST
INTEGRANTES DE LA PRUEBA IDANIS
A
continuación se describe el contenido genérico de cada una de las
unidades de diagnóstico: ·
Comprensión
lectora Esta
unidad está integrada por preguntas que permiten la medición de las
habilidades que posee el sustentante para acceder al contenido de una
comunicación escrita. Dichas preguntas
permiten medir habilidades relacionadas con las siguientes tareas:
reconocer o construir el significado de vocablos; suprimir información
trivial, redundante o ajena al interior de un texto; globalizar la
información y jerarquizarla; así
como reconocer la estructura discursiva adoptada.
Por otra parte, permite medir habilidades relacionadas con la
reconstrucción de las ideas de un texto y la realización de inferencias
a partir de información explícita. Las
preguntas de esta unidad corresponden a la modalidad llamada multirreactivo, pues dependen es su conjunto de un texto fuente. ·
Completación
de oraciones Mediante
esta unidad se miden habilidades relacionadas con las siguientes tareas:
la reintegración de un texto breve a partir de los elementos
subsistentes, apelando para ello a alguno o algunos de los siguientes
recursos: reconocimiento de la secuencia temporal, identificación de la
relación lógica, identificación de las relaciones atributivas y
reconocimiento de la concordancia gramatical. Las
preguntas de esta unidad consisten en textos incompletos que caben dentro
de la categoría del Test de Cloze, conformados por dos o más oraciones. ·
Aritmética Las
preguntas incluidas en esta unidad permiten detectar el desarrollo de
habilidades relacionadas con las siguientes tareas:
reconocer y relacionar los elementos de un problema que implique
tanto la traducción de situaciones verbales a su expresión numérica, así
como el análisis de datos numéricos y la realización de cálculos básicos.
Las preguntas que
integran la unidad muestran la estructura de problema y, en consecuencia,
exigen al sustentante la identificación de los datos involucrados y la
relación que guardan entre sí, así como la elección y realización de
los cálculos pertinentes. ·
Geometría Mediante
las preguntas de esta unidad se obtienen datos acerca del desarrollo de
las habilidades del sustentante, mediante las cuales puede abordar las
siguientes tareas: la interpretación de las relaciones espaciales de
figuras y cuerpos representados en dos dimensiones, auxiliado por la
expresión aritmética de las mismas En
general, las preguntas que integran la unidad presentan figuras geométricas
en las cuales el sustentante debe identificar relaciones de igualdad,
desigualdad o proporción. ·
Series
de figuras Las
preguntas comprendidas en esta unidad se refieren a las habilidades
relacionadas con las siguientes tareas:
la solución de casos-problema cuya expresión, no siendo verbal ni
matemática, implica la detección de las reglas de un proceso que tiene
lugar en el tiempo y el espacio. Las preguntas que integran esta última unidad presentan, efectivamente, series de figuras en las cuales el sustentante debe reconocer procesos de cambio y evolución fundados en los principios de adición o sustracción de elementos, rotación y orientación de las figuras, así como secuencias de alternancia. [1]
Juan A. García Madruga y Pilar Lacasa, referencia citada, p.
243. [2]
Citados por Mariana Miras e Isabel Solé, en “La evaluación
del aprendizaje y la evaluación en el proceso de enseñanza y
aprendizaje”, p. 419. [3]
Véase al respecto:
N. E.
Gronlund,
Elaboración de test de
aprovechamiento;
D. A. Wood, Elaboración
de test;
L. Lemus, Evaluación del rendimiento escolar.
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